Las
imágenes
en movimiento (animación o secuencia) de los
satélites
sirven para ver como
se mueven las nubes y si se acercan tormentas.
Pero no solo
sirven para eso. Una imagen de satélite no es una simple
fotografía tomada por una cámara equipada con una
película. Los satélites de observación
de la
tierra obtienen las imágenes mediante detectores digitales,
como
lo hacen las cámaras fotográficas digitales. El
detector
presente en el interior del satélite está dotado
de miles
de sensores que miden la intensidad de la radiación
electromagnética (la energía) proveniente de la
superficie terrestre y de los elementos que la recubren, es decir, que
efectúan las medidas espectrales. Eso nos permite saber la
densidad, el contenido hídrico, la composición
química y las otras características de superficie
invisibles para el ojo humano. Por eso, la reflectividad de las nubes
de tormenta las han podido identificar
marcándolas con
colores falsos. Los
rojos o tonos anaranjados los marcan como zonas donde hay lluvias o
tormentas.